Errors – Salut! France
The Fureys – Green Fields of France
The Fureys, una banda irlandesa de folk, también se quedaron prendados de los campos franceses. No nos resulta extraño tanto a los que han estado por tierras galas como a aquellos que simplemente han visto los prados por televisión. Sin embargo esta canción no hace referencia a esos prados verdes que vemos a un lado y otro de las carreteras galas, está dedicada a esos otros campos verdes, los cementerios. The Fureys también hicieron una versión de “Greens Fields of France”, del compositor escocés Eric Bogle. La canción une dos piezas musicales de ambientes militares: “The Last Post” y “The Flowers of the Forest”.
Jean Ferrat – Ma France
El compositor y cantautor Jean Ferrat, recientemente fallecido en marzo de este 2010, expresó su visión personal de Francia en la canción “Ma France”. Una canción escrita en un momento importante en el país vecino, tras el mayo de 1969. Además, esta composición también dio título a un disco del cantautor galo. Una visión personal de Francia, a través de los ojos de un francés.
The Highstreet Allstars – To France
Las sensaciones que despierta Francia no sólo se pueden plasmar en una bonita letra, también se puede hacer de forma instrumental e incluso con cierta orientación a la pista de baile. The Highstreet Allstars nos cuentan un viaje a Francia, pero sin utilizar ni una mala, ni si quiera una onomatopeya. Puro sonido instrumental, electrónica machacona y sinfónica, para convencernos de que debemos emprender un viaje “To France”.
Yann Tiersen – Ma France A Moi
El músico galo Yann Tiersen incluyó en su disco en directo “Ma France A Moi”, que cantó en colaboración con Diam’s y Gregorie Simmon de Tetes Raides. Tiersen está considerado como uno de los máximos exponentes de la música folk en Europa, destaca por sus composiciones minimalistas, llenas de sentimientos y sensaciones.
Adamo – Aline
Ayer dibujé
en la arena
su imagen bella
y la contemplé.
Luego llovió
sobre la playa,
y aquella cara
desapareció.
Y yo grité, grité,
Aline vuelve hasta mí.
Y yo lloré, lloré.
Oh, cuanto padecí.
Después intenté
volver a encontrarla,
y al ver que no estaba,
cuanto lloré.
Ella se fue
con la tormenta,
y yo junto al mar
sólo quedé.
Y yo grité, grité,
Aline vuelve hasta mí.
Y yo lloré, lloré.
Oh, cuanto padecí.
Me arrodillé
besando en la arena
aquella imagen
que yo ayer dibujé.
Y yo grité, grité,
Aline vuelve hasta mí.
Y yo lloré, lloré,
Oh, cuanto padecí.
Y yo grité, grité,
Aline vuelve hasta mí.
Y yo lloré, lloré…
Aline, una de esas canciones de amor y desamor más hermosas escritas por el cantautor italo-belga Salvatore Adamo, ese muchacho que desde una temprana edad, embaucó a propios y extraños con su voz y sus canciones cantadas a media voz, como el conocidísimo tema titulado Mis manos en tu Cintura.
No hay italiano que se precie que no le cante al amor y no existiría Lo que hay que Oír de Italia si no incluyésemos a este genio de las baladas. Sin duda, un tema para escucharlo con el corazón abierto y los ojos cerrados.
Mano Solo – Sacré Coeur
Dicen que para gustos los colores pero, no son pocos los que lejos de quedarse con la Torre Eiffel o el Arco del Triunfo en su visita a París, quedan maravillados con la Basílica del Sagrado Corazón, esa basílica de piedra blanca que recibe el nombre de Sacré Coeur. Sobre una cima de varios metros de altura se encuentra esta fantástica edificación que recibe al año varios millones de visitas, sin envidiar nada a los números que consiguen otros monumentos de la ciudad.
Una ciudad de turismo como París está acostumbrada a escribir sobre las losas de sus aceras historias de propios y extraños a cada minuto, a cada hora, cada día. Es por ello que, como dice la canción, muchas veces son los caprichos del destino los que hacen que te encuentres, de repente, junto a un Sagrado Corazón que tiene tu misma estatura. Esta canción refleja la vida del turismo y de los parisinos como ninguna. Lejos del bullicio de sus calles, de las cámaras, de las compras, de las entradas, de los monumentos… existen unos ciudadanos que hacen su vida diaria esquivando a turistas empeñados en no dejar un rincón sin ser visitado. Historias de amor, idas y venidas, compras, cafés con los amigos, todo ello aderezado por el sonido de las diferentes lenguas de cada uno de los turistas y, cómo no, bajo la atenta mirada del enorme y magestuoso: Sacré Coeur.
Rouget de Lisle – La Marseillaise
Complicado es no haber escuchado nunca el himno nacional de Francia. Competiciones deportivas, actos de Estado, visitas gubernamentales, convenciones internacionales y demás, llevan siempre como banda sonora la Marseillaise, sin duda, uno de los himnos nacionales más bonitos y de mayor belleza en cuanto a su letra y al sentimentalismo que encierra de todos los himnos mundiales.
Escrito en 1792 por Rouget de Lisle, fue prohibido durante el Imperio y la Restauración, convirtiéndose, de nuevo en el himno nacional desde la III República. Durante 1940-1945 fue nuevamente prohibido, y su canto era considerado como un elemento de resistencia a la ocupación alemana y al gobierno colaboracionista de Vichy.
El sentimentalismo patriótico queda plasmado magistralmente en la letra de la Marseillaise, lo que llevó al propio Napoleón Bonaparte a afirmar que “este himno nos ahorrará muchos cañones”. Normalmente, cuando se canta este himno, es la primera estrofa y el estribillo lo que se entona. Aún así, desde 2005, debido al desconocimiento del himno francés entre los jóvenes franceses, es de obligado aprendizaje en las escuelas francesas.
Carla Bruni – Quelqu’un m’a dit
Modelo, cantante, primera dama de Francia… esta chica vale para todo, la verdad. Puede que a algunos les parezca que Bruni se ha lanzado al mundo de la música gracias a los contactos (o enchufes, que cada uno elija lo que quiera) que ha podido hacer gracias a su boda con Nicolas Sarkozy, Presidente de Francia pero, lo cierto es que la faceta cantautoril de esta guapísima italiana, viene de lejos, más detalladamente, del año 1999, dos años después de que esta Top Model que ha sido la imagen de grandísimos diseñadores y que, en varias ocasiones, se atrevió a probar en el terreno de la cinematografía, dejase de lado su carrera de modelo para dedicarse, en cuerpo y alma, a la música, su pasión y, desde entonces, junto al cine, su ocupación.
Su primer disco; Si fuese ella, grabado y publicado en 1999 con cinco temas escritos por la propia Carla, supuso el inicio de una carrera que, hasta hoy, no le ha ido mal del todo. Sin ir más lejos, este Quelqu’un m’a dit (alguien me ha dicho), publicado en el año 2002, fue bastante bien acogido por la crítica y logró vender más de dos millones de copias, recibiendo también, uno de los premios más prestigiosos de la música francesa, el Raoul-Breton. Como puede apreciarse en el videoclip, todo el disco fue grabado con la voz y la guitarra de Bruni como único instrumento, con canciones acústicas al más puro estilo folk y que, en su totalidad, fueron escritas por la ahora, Primera Dama francesa.
Puede que su nacionalidad italiana nos lleve a pensar por qué se la encuadra dentro de aquellas canciones imprescindibles de lengua francesa. Pues bien, todos sus temas están cantados en francés, con un arraigado sonido folk y grandes dosis de ritmo y simbiosis con las canciones francesas más arraigadas en esta cultura. Además, para qué negarlo, la Primera Dama de Francia es el mejor escaparate de una cultura, de un país y, en este caso, esa figura es tanto Primera Dama como uno de los exponentes de la música actual de Francia.
Un dos por uno en toda regla de manos de la dulzura de la voz de Carla Bruni.
Jacques Brel – Ne me quitte pas
No me dejes
es necesario olvidar
todo se puede olvidar
Quien se escapa ya
olvidar el tiempo
de los malentendidos
Y el tiempo perdido
a saber cómo
Olvidar estas horas
quiénes mataban a veces
a golpes de porqué
el corazón de la felicidad
No me dejes
no me dejes
no me dejes
no me dejes
Así comienza el tema Ne me quitte pas (no me dejes) en su traducción al castellano. Sin duda convertido en el tema más conocido de Jacques Brel, este cantautor belga que dedicó su vida a la canción francesa y que, finalmente, acabó sus días en París, tras una férrea lucha contra el cáncer, allá por 1978.
Una canción que fue escrita por el propio Brel tras su separación sentimental de Suzanne Gabriello, más conocida como Zizou, aunque al contrario de lo que puede interpretarse en la letra de la canción, fue el mismo Brel el que rompió su relación con Zizou y no al revés, como podría dar a interpretar este Ne me quitte pas. Sin duda es uno de los temas más conocidos en francés y más cantados de todos los tiempos.
Cantantes como Julio Iglesias, Estrella Morente, Miguel Bosé, Ainhoa Arteta, Franco Califano, Lucho Gatica, Tom Jones, Rpy Bayley, entre muchos otros, han versionado la canción que, a día de hoy, es la más versionada de la música actual. Bajo títulos como “If you go away”, “Don´t leave me”, “Bitte, geh nicht fort”, “Non andare via”, “Não me deixes mais”, “Se Você Partir”, “Laat me niet alleen”, “Al tilchi mikan”, “Ne ostavljaj me”, “No me dejes”, “No em deixis mai”, cantantes de diferentes nacionalidades han versionado esta bella canción en diferentes idiomas y es que, sin lugar a dudas, Ne me quitte pas, es uno de esos temas que quedan para el recuerdo.
Ne me quitte pas, canción desgarradora a corazón abierto que Jacques Brel, cantautor belga que eligió el francés para mostrar su música, convirtió en una de esas canciones que, con el paso del tiempo, se ha convertido en un himno al amor y en la banda sonora de los sentimientos de varias generaciones.





Errors fue una banda formada en 2004 en Glasgow. Un grupo que contó con el respaldo de Mogwai, que les fichó para su sello Rock Action Records. En realidad, ellos no le pegan al rock, más bien a la electrónica más actual. Cuentan con dos discos en el mercado, sin embargo, “Salut! France” fue un single editado en 2007. Una canción instrumental, con la que a través de su título quieren rendir tributo a Francia y a sus excelencias.